Mucho nos quejamos que el ser humano ha perdido la
facilidad de socializar debido a la llegada de
la tecnología.
Recuerdo cuando de muy pequeña tuve acceso por primera
vez al internet, tenía que hacer la conexión por medio del cable conectado a la
línea telefónica y al modem; en aquel tiempo, la primera empresa en prestar el servicio era AOL, tenía es que
esperar a que hiciera conexión (el clásico sonido que hacían todas las pc al
conectar por vía telefónica) y esperar a que cargara todo la configuración del
servidor. Hoy es completamente diferente, cualquier persona desde cualquier
parte puede encontrar una conexión a internet por medio de wi-fi, tenemos
acceso a las famosas redes sociales, servicios de mensajería, internet, etc.
En los restaurantes, ya se empieza a ver letreros de “no
tenemos wi-fi, platiquen entre ustedes” pues nos hemos desconectado tanto del
mundo real que en ocasiones, platicar entre nosotros es más fácil por medio del
whatsapp que en persona, aun estando presente. Como dijera mi abuela, “ en mis
tiempos, mijita… y venía la lección de vida, y ahora soy yo la que utilizará
esta frase: “en mis tiempos, tener el celular en la mesa era de mala educación”,
ahora es de lo más común y terrible.
A final del día, la tecnología ha dejado de ser utilizada
como herramienta para alcanzar ciertos propósitos y
se ha convertido en un fin que crea dependencia, poco a poco empezó a sustituir los vínculos
entre personas e inclusive a deformado la forma de escritura, sin contar que nos ha expuesto a tener más accidentes por ir contestando un mensaje, actualizar el
estado en facebook o ir escuchando música.
«El psicoanalista Enrique
Novelli, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), sostiene que
la tecnología no sólo es útil, sino necesaria, pero advierte: “Es dañina si se
convierte en una obsesión. Por ella se empobrecen los intercambios
comunicacionales cara a cara. Cuando esto sucede, se crea una modalidad de
comunicación que se torna paradójica en tanto que crea la ilusión de estar
hipercomunicado cuando en realidad se está aislado”.
En ocasiones recuerdo lo bello
que era escribir una carta y enviarla por correo, pero ahora todo es más fácil
y rápido con el correo electrónico, era maravilloso comprar un libro, pero hoy
es hasta más barato tener un e-book, en fin.
Lo único que queda hacer es
tener un poco de fuerza de voluntad y dejara un lado el aparatito, regresara
las viejas y buenas costumbres de la cultura, y disfrutar de lo que por estar
pegado en la tablet, ipad, celular o lo que sea, no disfrutamos en la vida
cotidiana, quizá será muy complicado pero no imposible.
Linda:
ResponderEliminarMe gusto mucho tu reflexión sobre el uso de la tecnología; efectivamente estamos perdiendo gradualmente esa gran facultad del ser humano de hablarse cara a cara , de verse a los ojos ,de escuchar el timbre y entonación de la voz -que nos dice tanto de la persona- de apreciar la totalidad del mensaje y la persona que tenemos enfrente y que nos hace sentir afinidad o no con ella. Creo que no podemos ya prescindir de ésta, y considero que el consejo esta en las palabras "moderación y responsabilidad". Saludos.