lunes, 28 de octubre de 2013

EFECTO PIGMALIÓN EN LA ESCUELA



“Les dio la confianza que necesitaban
para llegar a ser lo que fueron. Esta es
 la donación suprema de un Maestro.”
George Steiner. Lecciones de los Maestros

Primero tenemos que definir de qué se trata el efecto Pigmalión para poder analizar su efecto en la escuela.
Cuenta la leyenda que Pigmalión, rey de Chipre y escultor, no encontraba a la mujer que se acercara a su ideal de perfección femenina.
Cansado de buscar, esculpió en marfil a Galatea, su ideal de mujer. Su estatua era tan bella y perfecta que Pigmalión se enamoró de ella tanto que la besaba y la vestía con preciosas telas.
Pigmalión suplicó a Venus, la diosa del amor, que su estatua cobrara vida para ser correspondido. Cuando volvió a casa, observó que la piel de la estatua era suave. Besó a Galatea y ésta se despertó y cobró vida, convirtiéndose en la deseada amada de Pigmalión.
El Dr. Robert Rosenthal, investigador de la Universidad de Harvard, lo define diciendo que las expectativas de los padres con sus hijos, de los profesores con sus alumnos y los mandos con sus subordinados, tienden a cumplirse. Lo que expresado en términos psicológicos sería: La actitud que uno toma en relación con unas variables, refuerza, en el mismo sentido, la ocurrencia de esa variable.
El efecto pigmalión es, como defienden algunos autores, un proceso asimilable al de la profecía autocumplida; mediante el cual las creencias y expectativas de un grupo respecto de alguien afectan su conducta a tal punto que se provoca, en el comportamiento y en las creencias de esa persona, una confirmación de dichas expectativas. Lo que comienza como una mera imitación, termina por convertirse en nuestro propio modo de ser.

Esto quiere decir que las personas adquieren un rol, como sostienen los expertos, a partir de los demás, y acaban creyéndolo propio. Se puede decir, como ellos afirman, que somos lo que los demás esperan que seamos.
“La primera impresión es la que cuenta”, cuando conocemos a una persona construimos una idea  general sobre ella, esta idea está formada de una serie de experiencias que  hemos tenido con personas  con apariencia similar acompañado de los valores que tenemos.
Si conocemos  a la persona por más tiempo o a fondo tendremos la oportunidad de comprobar si esas ideas o juicio que construimos al principio son verídicos o erróneos
Si lo vemos bajo el concepto maestro-alumno, alumno- maestro, se le llama efecto Pigmalión al cumplimiento de las expectativas que las personas              (los profesores) tienen hacia los estudiantes y que posteriormente se ven cumplidas.
Existen estudios que hablan sobre los estereotipos que los profesores asumen sobre las personas y estos normalmente los aplican en el aula con sus estudiantes a la hora de evaluarlos: “lo que se espera es lo que se recibe, dado que todas las actitudes están enfocadas inconsciente o conscientemente a que se realice”. Ahora bien, esto puede ser un arma útil para el docente, dado que puede enfocarse a ser un buen 'Pigmalión' a fin de que sus actitudes conlleven al éxito de sus alumnos.
La mayoría de los maestros sabe poco del efecto Pigmalión o de la idea de que las expectativas acerca de una persona, con el tiempo, pueden llevarla a comportarse y a tener logros de tal manera que esas expectativas se confirmen (Brehm y Kassin, 1996).

El efecto Pigmalión se observa principalmente en las escuelas de educación básica donde el profesor  utiliza su sentido común  y utiliza su “intuición profesoral”  para  etiquetar al estudiante: el “alborotador”, “el perezoso”, “el inteligente”, etc., que con frecuencia se cumplen, pues las actitudes del profesor se orientan a que así se cumpla, y ¿por qué  se observa  más en educación básica?, porque en ese nivel el aprendizaje depende mucho más que en el superior de la guía y decisiones del profesor.
Por otro lado podemos etiquetar al estudiante como “cooperativo”, “participativo”, “estudioso”, por lo tanto, esto incrementa las posibilidades de que la interacción con él o ella transmita estas expectativas y contribuya a que el estudiante vivía conforme a nuestra expectativa original  y positiva. En este caso la expectativa funcionaría en beneficio del estudiante.

HISTORIA Y MECANISMO DE LA PROFESIA CUMPLIDA
El término “profecía cumplida” fue acuñado por el sociólogo Robert K. Merton  (1948) y como parte de su explicación elaboró el siguiente teorema: “Si los hombres definen las circunstancias como reales,  estas son reales en sus consecuencias” (Thomas 1928).
El siguiente modelo de cinco pasos explica cómo funciona la profecía autocumplida:
1.    El maestro se crea expectativa de los estudiantes.
2.    Con base a estas expectativas, el  maestro actúa de forma diferenciada con sus estudiantes.
3.    El trato del maestro le dice a cada estudiante ( fuerte y claro) qué conducta y que aprovechamiento espera de él.
4.    Si el trato es consistente, condicionará la conducta y el aprovechamiento del estudiante.
5.    Con el tiempo, el comportamiento y el rendimiento del estudiante se ajustará más y más a lo que se espera de él o ella.
“La profecía autocumplida funciona en dos sentidos. No solo los maestros se crean expectativas de los estudiantes; de la misma manera,  los estudiantes   se crean expectativas de los profesores, utilizando las mismas características. (Hunsberger          y Cavanagh, 1988)”
 Las expectativas que los maestros tienen de los estudiantes  y lo que supone de su potencial, afectan de manera indiscutible su aprovechamiento. La investigación asegura, que las expectativas del maestro son, sin duda, uno de los factores que determinan qué también y qué tanto aprenden los estudiantes” (Jerry Bamburg, 1994).
Hoy en día muchas escuelas afirman que tienen altas expectativas de todos los estudiantes pero en la realidad no siempre es así; Asa Hiliard III         (1991) afirma que nuestro “límite superior actual para juzgar las capacidades  de los estudiantes está en realidad  muy cerca del piso”. Muchos creen que hay una gran diferencia entre “lo que los jóvenes son capaces de aprender y lo que están aprendiendo” (John Bishop,1989). Estas expectativas que tienen los maestros sobre los estudiantes  y lo que perciben sobre su potencial, tienen un gran efecto sobre su aprovechamiento. Es posible que a los alumnos que se les consideran como más capacitados se les da más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia.
Es común que los maestros generen expectativas desde el primer día de clases, los alumnos son diferentes y esto genera expectativas diferentes y tratos diferentes. La teoría de los cuatro factores de Rosenthal identifica como se transmiten las expectativas del docente a los alumnos:
  • Entorno: Ambiente socioemocional o espíritu creador de la persona que tiene las expectativas; muchas veces se comunica de forma no verbal por ejemplo sonriendo, teniendo más contacto visual, etc.
  • Realimentación: Proporciona información afectiva (por ejemplo más elogios y aprobación) e información cognitiva.
  • Insumo: Los maestros suelen enseñar más a los estudiantes de los que espera más.
  • Producto: Los maestros animan más a participar a los estudiantes de los que tienen mayores expectativas, por medio de su conducta verbal y no verbal.
Estos cuatro factores, cada uno crítico para transmitir las expectativas del maestro, pueden controlarse mejor solo si, y en primer lugar, los maestros se hacen consientes de que dichos factores se están operando. Aunque un maestro no sienta realmente que un estudiante en particular  sea capaz de obtener grandes logros o de mejorar significativamente su conducta, por lo menos puede actuar como si mantuviera expectativas elevadas del estudiante (Video educativo Productivity and the Self-Fulfilling Prophecy: The Pygmalion Effect CRM Films, 1987)

CONCLUSIÓN
"Trata a un ser humano como es, y seguirá siendo como es; trátalo como puede llegar a ser, y se convertirá en lo que puede llegar a ser." Blaise Pascal.
Nuestra conducta está determinada en gran parte por reglas y expectativas que permiten prever cómo se comportará tal persona en una situación dada, aunque no hayamos conocido nunca a esa persona e ignoremos en qué difiere de las demás. Además existe una gran variabilidad entre los comportamientos, de manera que podemos prever el comportamiento de una persona que conocemos, con mucha más seguridad que el de un desconocido
Las expectativas que creamos sobre el alumno incluso antes de conocerlos pueden generar reacciones positivas o negativas a lo largo del proceso de aprendizaje. Estas expectativas son transmitidas mediante el lenguaje verbal y no verbal, e incluyen lo que tememos y lo que anhelamos.
Las profecías tienden a realizarse cuando hay un fuerte deseo que las impulsa. La confianza que le demos al alumno puede generar que supere las expectativas, que cumpla objetivos más difíciles pero también es importante considerar que puede causar un efecto negativo en el alumno afectando su autoestima y seguridad al no poder cumplir con las expectativas o ser juzgado erróneamente.
Como maestros, tenemos que ser muy consientes de que nuestro lenguaje corporal y verbal reflejan lo que intuimos sobre el alumno, Jere Brophy (1986) aconseja a los maestros proyectar cotidianamente actitudes, opiniones, expectativas y atribuciones(…) que sugieran que los estudiantes comparten el mismo entusiasmo que nosotros por el aprendizaje. Hasta el punto de que  “si nosotros los tratamos como si los alumnos ya fueran aprendices entusiastas, habrá más posibilidades de que lo sean”
Finalmente, como padres y maestros construimos expectativas para los  niños que influyen en la forma en la que el niño explotará su potencial pero hay que tener mucho cuidado de no afectar áreas emocionales cuando el niño no alcance o cumpla con las expectativas porque en vez de ayudarlo nosotros mismos podemos sabotear su desarrollo presionándolo a ser alguien que posiblemente aún no esté preparado para ser, si , hay que apoyar y presionar al niño a explotar todas sus cualidades pero siempre de la mejor manera para que este desarrollo sea exitoso.
Referencias
Robert T. Tauber (1998) “Good or bad, what teachers expect from
students they generally get!”, ERIC Digest, diciembre, Educational
Resource Information Center, <www.eric.ed.gov>, ERIC Identifier:
ED426985.
Linda S. Lumsden (1997) “Expectations for students”, ERIC Digest,
núm. 116, julio, Educational Resource Information Center,
<www.eric.ed.gov>, ERIC Identifier: ED409609.
Referencias web
http://www.psicopedagogia.com/definicion/efecto%20pigmalion





1 comentario:

  1. Paulina:
    Este tipo de esudios sociológicos han aportado mucho al conocimiento de las interacciones en el aula y sus efectos. L profecía autocumplida es uno de esos estudios clásicos sobre las expectativas de los docentes sobre sus alumnos. Excelente trabajo, gracias. (40 pts)

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